Destituyeron al juez Alfredo López por expresiones discriminatorias en redes sociales
El Jurado de Enjuiciamiento lo destituyó por mal desempeño vinculado a publicaciones antisemitas. El tribunal descartó la defensa por persecución ideológica y consideró acreditadas conductas sistemáticas.
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El Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados del Consejo de la Magistratura resolvió la destitución del juez federal de Mar del Plata, Alfredo López, tras concluir que incurrió en la causal de mal desempeño de sus funciones por la publicación de contenidos antisemitas y discriminatorios en la red social X.
El tribunal sostuvo que las expresiones atribuidas al magistrado afectaron de manera directa los estándares de imparcialidad, decoro y confianza pública exigidos para el ejercicio de la magistratura, rechazando el planteo de la defensa que alegaba una supuesta persecución ideológica.
De acuerdo con la resolución, no se trató de hechos aislados, sino de una conducta reiterada que implicó manifestaciones de carácter discriminatorio y de incitación a la violencia simbólica contra la comunidad judía. En ese sentido, el jury remarcó que la decisión no se fundó en la existencia de opiniones personales, sino en la incompatibilidad de esos agravios con la función judicial.
El Jurado de Enjuiciamiento estuvo integrado por los magistrados Marcelo Bartumeu Romero y Néstor Barral, la abogada Ana Fernández, los diputados Nicolás Mayoraz y Christian Zulli, y las senadoras María Monte de Oca y María Florencia López.
El expediente se originó a partir de denuncias presentadas ante el organismo de control judicial, que derivaron en la apertura formal del jury. La acusación sostuvo que el magistrado habría incurrido en expresiones reiteradas de hostilidad hacia la comunidad judía, el sionismo y el Estado de Israel, lo que comprometería su deber de imparcialidad y prudencia como funcionario judicial.
Entre los elementos incorporados a la causa se analizaron decenas de publicaciones en la red social X (ex Twitter), en las que se incluyeron cuestionamientos a la lealtad de ciudadanos judíos, expresiones despectivas y referencias ofensivas hacia organizaciones comunitarias y de derechos humanos. Estos contenidos fueron considerados por la acusación como parte de un patrón sostenido de manifestaciones discriminatorias.
Durante el debate, la parte acusadora solicitó la destitución del magistrado al considerar que su conducta es incompatible con la función judicial. La defensa, en cambio, planteó que se trata de expresiones amparadas por la libertad de expresión y sostuvo que el proceso configura una persecución ideológica, sin consecuencias judiciales previas en el ámbito penal o civil.
