Crisis en el sector panadero: “La gente dejó de consumir facturas en la semana: hoy son un lujo”
Desde la Asociación de Industriales Panaderos indicaron que la crisis se acentúa y que no ven posibilidad de repunte para el segundo semestre.
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El sector panadero de Mar del Plata atraviesa una profunda crisis marcada por la caída del consumo, el aumento de tarifas y el cierre de locales, según detalló el tesorero de la Asociación de Industriales Panaderos, José Mascaro. El dirigente confirmó un desplome significativo en las ventas, con un consumo de pan que “bajó aproximadamente un 60% desde la temporada de enero y febrero hacia ahora”.
En diálogo con Modo Regreso, por Radio Mitre Mar del Plata, el referente de los panaderos indicó que en el caso de las facturas, la caída es aún más pronunciada, ya que “la gente dejó de consumirlas en la semana y lo posterga para el fin de semana”, transformando un hábito cotidiano en “un lujo o un gusto especial”.
Este escenario derivó en un cambio en las conductas de compra. Los clientes pasaron de adquirir productos por cantidad a hacerlo por unidad. “Con lo que gana la gente no le alcanza para la compra diaria en la panadería o la carnicería, entonces va resignando productos”, explicó Mascaro, quien señaló que la tendencia se profundizó en los últimos meses.
En paralelo, el sector enfrenta un fuerte incremento de costos. El dirigente ejemplificó que “la bolsa de harina estaba en 9000 pesos en diciembre y hoy está a 17.000 pesos; aumentó casi un 100%”, a lo que se suman subas en margarina, grasa, dulce de leche, fletes y servicios básicos. Además, el traslado de insumos desde otras provincias incrementa el costo final por el impacto del combustible.
Uno de los aspectos más preocupantes es el cierre de panaderías y el avance de la informalidad. Según Mascaro, muchos comerciantes optan por dejar de atender al público y continuar de forma clandestina para trabajar con reparto y “bajar costos y seguir subsistiendo”.
Sobre las principales dificultades, el dirigente apuntó contra la carga impositiva: “Lo que más nos cuesta pagar es el Formulario 931. Eso es algo terrible, sumado al IVA, Ganancias e Ingresos Brutos. El 931 te parte al hígado; es sumamente costoso”. En ese contexto, aseguró que hoy las panaderías trabajan para sostener su estructura y los puestos laborales.
A pesar de tratarse de la temporada invernal, históricamente favorable para el rubro, el consumo no repunta. Mascaro definió este período como “totalmente atípico” y advirtió que la demanda se volcó a productos puntuales, mientras que los servicios de catering prácticamente desaparecieron.
Las expectativas para el segundo semestre son negativas. Tras una temporada de verano que calificó como “pésima”, el sector esperaba una reactivación que no se concretó: “Vemos que no arranca. Hoy no vemos una reactivación urgente”. Para el dirigente, el problema central es “es que los sueldos quedaron muy bajos; el problema es el poder adquisitivo”.
Finalmente, confirmó que desde la entidad buscan abrir una mesa de diálogo con el municipio para obtener algún alivio fiscal, aunque reconoció que las expectativas son limitadas. “No queda otra que seguir remándola”, concluyó.
