Caída de la tasa natalidad en Mar del Plata: “Los jóvenes tienen sus proyectos y la maternidad se posterga”
En los últimos cinco años, el índice cayó un 25,6%. El obstetra Guillermo Cayrol detalló que hoy el promedio es de uno o dos hijos como máximo, por pareja.
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La drástica caída del 25,6% en la natalidad de Mar del Plata en los últimos cinco años, donde se pasó de 7000 nacimientos en 2020 a una proyección de apenas 5300, genera no sólo un debate acerca de cómo los cambios sociales llevaron a un retraso del deseo de la paternidad y la maternidad, generando como consecuencia modificaciones incluso en aspectos sanitarios. Sobre este contexto, el obstetra de la Clínica Pueyrredon, Guillermo Cayrol (MP: 91994), confirmó la tendencia y explicó que este descenso “es un reflejo de lo que pasa a nivel mundial”.
Para contextualizar el fenómeno, Cayrol detalló en diálogo con el programa Nunca se sabe por Radio Mitre Mar del Plata que la tasa de natalidad actual se ubica en el 11 por 1000, un contraste marcado frente al 24 por 1000 registrado en la década del 60. Asimismo, puntualizó que el índice de fecundidad cayó del 3,2 en aquella época al 1,5 actual, advirtiendo que esta inversión de la pirámide poblacional ya genera consecuencias severas en el exterior, con “países como Italia con pueblos que llaman a gente joven a trabajar porque no hay mano de obra joven”.
Respecto a las causas de esta tendencia, el profesional identificó múltiples factores, comenzando por un cambio en las prioridades de las nuevas generaciones. Señaló que las mujeres postergan la maternidad hasta después de los 30 o 32 años debido al trabajo y al estudio, rompiendo el viejo paradigma de la madre que se quedaba en el hogar. “Hoy, cuando ves a una mamá de veintipico te parece joven”, graficó.
A esto se suma el deseo de conformar familias más chicas, donde el promedio actual es de un hijo o dos por pareja. Según el obstetra, “hoy, quien tiene un tercer hijo es la excepción”, algo que suele ocurrir mayormente por la búsqueda de un sexo diferente o ante un cambio de pareja.
Frente a un escenario que también impacta en la baja de matrimonios y en la subsistencia de los jardines maternales, el especialista destacó que existen variables positivas que explican la baja de la natalidad, vinculadas al acceso a la salud.
En ese sentido, afirmó que en Argentina la modificación de la Ley de Planificación Familiar, la educación sexual moderna y la entrega de anticonceptivos fueron claves para disminuir los embarazos no deseados, sobre todo en adolescentes. De igual manera, Cayrol remarcó que “la implementación de la IVE (Interrupción Voluntaria del Embarazo) y la ILE (Interrupción Legal del Embarazo) ha puesto su ficha en la disminución de la natalidad del embarazo no buscado”, definiéndolas como herramientas actuales que terminan afectando la estadística final.
Un punto crítico que deriva esta realidad es cómo afecta directamente a la estructura sanitaria. Cayrol advirtió que las instituciones se están reformulando debido al altísimo costo que implica sostener una neonatología moderna con médicos de guardia y terapia neonatal, lo que provocó el cierre de maternidades en clínicas importantes.
No obstante, aclaró que en Mar del Plata, efectores como la Clínica Pueyrredon, la 25 de Mayo y la Colón sostienen sus servicios porque reciben derivaciones regionales, aunque alertó sobre un problema a futuro: “Cada vez hay menos gente que elige hacer obstetricia o neonatología. Es algo que vamos a tener que reorganizar hacia adelante”.
El médico ilustró por último este drástico quiebre generacional con su propia experiencia familiar, recordando que su padre tenía seis hermanos, él cinco, y que cuenta con medio centenar de primos. En contraste, señaló que él tiene tres hijos y, por el momento, sólo dos nietos. Para Cayrol, este ejemplo personal sintetiza una realidad irreversible: “Los jóvenes tienen sus trabajos, sus proyectos y la maternidad se posterga. Es una realidad que ya se veía en Europa y ahora se asentó con fuerza en la Argentina”.
