Brasil dio inicio a la carrera presidencial con el lanzamiento oficial de las candidaturas
Los comicios de octubre de 2026, vuelven a estar marcados por la fuerte polarización política entre el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro.
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La campaña comenzó este domingo con multitudinarios actos en dos escenarios emblemáticos. Lula eligió el estadio Primeiro de Maio, en São Bernardo do Campo, ciudad donde construyó su liderazgo sindical y dio sus primeros pasos en la política nacional. Allí lanzó formalmente su candidatura a la reelección y convocó a sus seguidores a respaldar un nuevo mandato al frente del Palacio del Planalto.
Por su parte, Flávio Bolsonaro encabezó un acto en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, donde presentó su propuesta de gobierno centrada en la seguridad pública, la defensa de los valores conservadores y la continuidad del legado político de su padre.
El inicio formal de la campaña habilita la realización de actos públicos, la difusión de propaganda electoral y una mayor exposición de los candidatos ante el electorado. Según datos preliminares de la Justicia Electoral brasileña, más de una decena de postulantes competirán por la Presidencia, aunque las encuestas muestran que la disputa se concentra principalmente entre Lula y Bolsonaro.
Durante su discurso, Lula defendió las políticas sociales implementadas por su gobierno, destacó la necesidad de fortalecer la soberanía nacional y prometió profundizar las iniciativas destinadas a reducir las desigualdades. Además, puso el foco en las mujeres como uno de los sectores clave de la campaña.
En contraste, el candidato del Partido Liberal apostó a un mensaje enfocado en la lucha contra el crimen, la defensa de la libertad económica y la crítica a la gestión del oficialismo. Flávio Bolsonaro también reivindicó la figura de su padre y buscó consolidar el voto conservador.
La elección presidencial brasileña es seguida con atención en toda América Latina debido al peso político y económico del país. Además de elegir al próximo presidente, los brasileños renovarán gobernadores, parte del Senado y la Cámara de Diputados, en unos comicios considerados decisivos para definir el rumbo de la principal economía de la región.
