Arroyo, la escuela y la política, sus dos pasiones
:format(webp):quality(40)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2022/12/arroyo.jpg)
Carlos Fernando Arroyo fue director de la Escuela de Educación Media N.º 2 y profesor y edificó una trayectoria intachable que le permitió volcar sus vivencias y proyectos en el mundo de la política. Y lo logró, no solo cuando fue elegido concejal sino cuando en el 2015 una amplia mayoría le dio el aval democrático para comandar los destinos de General Pueyrredón.
Arroyo nació en Mar del Plata un 5 de diciembre de 1945. Con hermanas, su vida transitó por el camino de la lectura, del orden y del respeto. Puso su impronta como docente y, cuando le tocó dirigir "La media 2" ese sello se vio impreso a fuego en cada alumno o alumna que pasaba por allí.
Arroyo tomaba su tiempo para hablar, uno por uno, con cada padre y madre de quien iba a ingresar a su escuela. Aquellos que le achacaban su perfil de imponer las indicaciones con dureza terminaron reconociendo que ese camino era el correcto. Y cada año los egresados de su escuela le agradecían sus indicaciones que más que en el campo del estudio le iba a servir en la vida.
"Media 2, la escuela De Arroyo", decían las camperas de los que viajaban a Bariloche como destino de viaje de estudios. Ese orgullo hacía que la ciudad comprendiera que dentro de ese edificio de la calle Yrigoyen sucedían cosas alentadoras.
Una anécdota puede servir como detalle. Un día un hombre que conocía a Arroyo ingresó a la escuela y pidió que dejara ingresar a un chico que venia con una conducta no muy apegada al estudio y que necesitaban que se encarrile. El joven hacia deportes en Mar del Plata pero estaba lejos de su familia.
Arroyo dijo que lo lleven para hablar con él. Y ese encuentro se dio. Habló durante algunas horas y luego hizo una devolución. "Sí, se queda. Yo me encargo de que cumpla con lo que tenga que cumplir y les haré informes para que sus padres sepan todo", le dijo al hombre. Incluso habló con ellos después. Ese chico era Facundo Campazzo.
:format(webp):quality(40)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2022/01/arroyo-480x316.jpg)
Su vida en la política recorrió una larga historia, desde 1983 hasta el 2019. Fue funcionario del gobierno en el área de tránsito donde también dejó su sello y pudo orden en las calles. Muchos recuerdan hoy que era implacable a la hora de un control de rutina, que él mismo se encargaba de hacer y a cualquier hora.
Poco después, tras varios intentos, consiguió ser concejal y tener un bloque en el deliberativo local. Su pasión por los libros la acompañaba con el cigarrillo que fue su compañero en varias noches de lectura incluso cuando le dedicaba espacio a su oficio de abogado. Y a detenerse en cada palabra.
:format(webp):quality(40)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2019/12/arroyo-480x316.jpg)
De apego a las memorias de Manuel Belgrano, a quien recordaba en varios pasajes de sus discursos como jefe comunal, electo en el 2015 por la coalición Cambiemos, Arroyo llegó al despacho principal de la comuna con la impronta de darle a la ciudad otro destino. Se enfrentó a poderosos aun sabiendo el costo que iba a pagar y no le sacó el cuerpo a decisiones que parecían difíciles de sostener cuando su palabra tenía destinos valederos o, como en otros casos, esos títulos de los medios de prensa lo podían complicar en el día a día.
Le costaba mucho tomar la decisión final de suspender las clases, algo celebrado por miles y miles de pibes, "porque hoy seguro muchos de esos chicos si no van a la escuela no van a comer nada", le dolían los números fríos de la estadística de Mar del Plata como la ciudad con desocupación y pensó en implementar el programa de huertas comunitarias "para que cada hombre y mujer pueda generar su alimento", una herramienta que hoy utilizan varios jefes comunales, como el de Tandil, por ejemplo.
De carácter fuerte, se desvivía por los más pequeños, y era capaz de suspender una agenda programada de antemano para recibir en el despacho a un Jardín de Infantes o alumnos a quienes les contaba la historia de la ciudad, sus fundadores y les daba una lección de San Martín, Moreno, Guemes o Alberdi. De hecho nadie prodra poner en duda que sus discursos en los actos estaban cargados de historia.
:format(webp):quality(40)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2019/09/Arroyo-480x316.jpg)
Arroyo con defectos y virtudes, capeó el temporal de una gestión compleja desde las deudas contraídas y pudo, al cabo de dos años muy complejos, con piquetes y marchas, paros sangrientos, además de la constante denostación de algunos sectores de la política local y los medios, terminar un mandato honrando las deudas de quienes llegaban a la puerta de su despacho preguntándose por qué el 11 de diciembre de 2015...
Sin descanso y sin tomarse un día de descanso, imprimía en sus funcionarios un compromiso de gestión, les pedía que viajaran y eleven proyectos y así pudo conseguir muchas obras para Mar del Plata. Asfaltos, ampliación de Mario Bravo o Constitucion, récord de vacunas, reparación de CAPS y el Centro de salud 1 a nuevo, el SAME, la SUBE, iluminación LED, la obra del Arroyo del Barco, la culminación de la EDAR, obras de agua con OSSE, cloacas en barrios y optimización de varios recursos. Mantuvo el futbol de verano y dejó un contrato con 5 partidos para el 2020.
Entregó tecnología a los adultos mayores, él de quien se decía que no sabía utilizar un celular, firmó convenios con Provincia y Nación y mantuvo una muy buena relación con el presidente Mauricio Macri y muchos de sus funcionarios. Y, acaso como dato destacado, llevó adelante una cruzada importante de defender el trabajo local al impedir el ingreso de las app del transporte, decreto que aun hoy se encuentra vigente.
Hoy, a un año de su desaparición física, en una pandemia que lo tuvo en su casa leyendo y transitando dificultades de salud tras terminar en la función pública, los exalumnos, docentes, amigos, exfuncionarios de distintas épocas, vecinos y su familia lo recuerdan con el afecto que se tiene a un hombre que nunca negoció sus valores y será recordado por su honestidad y las buenas intenciones. El paso del tiempo lo pondrá en el lugar que tiene que tener en la ciudad.
:format(webp):quality(40)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2019/09/arroyo-01-480x316.jpg)
