Alertan en Mar del Plata por ciberataques que amenazan a la flota pesquera argentina
Especialistas advirtieron que la manipulación de señales satelitales podría desviar embarcaciones, alterar los registros de las capturas y facilitar el encubrimiento de la pesca ilegal en el Atlántico Sur.
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La creciente digitalización de los barcos abrió una nueva amenaza para la actividad pesquera argentina: los ataques informáticos capaces de modificar posiciones, bloquear sistemas de navegación y comprometer datos esenciales de las embarcaciones.
El problema fue abordado durante las Jornadas de Intereses Marítimos Argentinos realizadas en Mar del Plata. Allí, el capitán Jorge Frías, secretario general de la Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca, advirtió que el país todavía no cuenta con una normativa que integre la ciberseguridad, la pesca y la defensa de la soberanía marítima.
Uno de los principales riesgos es el denominado spoofing, una técnica que falsifica las señales del GPS para mostrar una ubicación diferente de la real. De esta manera, un barco podría pescar en una zona prohibida mientras los sistemas indican que se encuentra en otro punto del océano.
La maniobra también podría alterar los certificados de origen de los productos. Aunque sistemas como el blockchain permiten conservar los datos sin modificaciones posteriores, no pueden asegurar que la información ingresada inicialmente sea verdadera. Una posición falsa podría quedar registrada como válida y facilitar el encubrimiento de actividades ilegales.
Los especialistas señalaron que los ataques informáticos marítimos aumentaron un 300% entre 2019 y 2024. Además, explicaron que la incorporación de sensores inteligentes, inteligencia artificial, conexión satelital permanente y sistemas automatizados mejoró el funcionamiento de los buques, pero también creó nuevas puertas de entrada para posibles atacantes.
Una computadora infectada, una contraseña robada o un correo electrónico engañoso podrían permitir el acceso a sistemas relacionados con el GPS, las comunicaciones, las máquinas, la propulsión o la cadena de frío. Entre el 82% y el 95% de los ataques exitosos comenzarían por un error humano o una manipulación de los tripulantes.
Como ejemplo de la dimensión del problema, se mencionaron las interferencias registradas en el Estrecho de Ormuz desde el inicio del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel. En las primeras 24 horas, más de 1.100 embarcaciones sufrieron alteraciones en sus sistemas de navegación satelital. Las agencias occidentales también vincularon este tipo de operaciones con grupos relacionados con Rusia, China, Irán y Corea del Norte.
Para reducir los riesgos, los expertos propusieron separar las redes administrativas de los sistemas que controlan el funcionamiento del barco, capacitar obligatoriamente al personal y establecer protocolos para verificar la información recibida por satélite.
También reclamaron una mesa de trabajo conjunta entre el Estado, las empresas y los trabajadores del sector. La actual Ley Federal de Pesca no contiene disposiciones específicas sobre seguridad informática, mientras que las normas de Prefectura Naval deberían actualizarse ante las nuevas amenazas.
Desde la Fundación Centro de Estudios Superiores del Mar Argentino impulsarán para la segunda mitad de 2027 un Seminario Internacional de Ciberseguridad Marítima. El objetivo será elaborar una guía de buenas prácticas y crear una capacitación especializada para los capitanes pesqueros argentinos.
