Violencia escolar en Tandil: buscan determinar todas las responsabilidades por el ataque al profesor
El docente sufrió graves fracturas faciales tras ser golpeado por un alumno dentro de un establecimiento educativo. Mientras avanza la recuperación, la familia prepara acciones penales y civiles para esclarecer el caso.
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La investigación por la agresión que sufrió el docente Gastón Valdez en una escuela de Tandil continúa avanzando y suma nuevos elementos a medida que se conocen detalles sobre la gravedad de las lesiones provocadas por el ataque. En ese contexto, el abogado de la víctima, Daniel Alonzo, aseguró que impulsarán todas las instancias judiciales necesarias para determinar responsabilidades y advirtió que llegarán "hasta las últimas consecuencias".
El hecho ocurrió el 1 de junio en el Colegio San José de Tandil. Según la reconstrucción realizada por la Justicia, el episodio se produjo durante una clase cuando se generó una situación de tensión dentro del aula. En medio del conflicto, cayó al suelo el teléfono celular de un estudiante y, segundos después, el joven golpeó al profesor con un fuerte puñetazo en el rostro.
Como consecuencia de la agresión, Valdez sufrió severas lesiones faciales y debió ser trasladado a un centro asistencial. Durante los estudios y la posterior intervención quirúrgica, los médicos detectaron múltiples fracturas que evidenciaron la magnitud del daño sufrido.
De acuerdo con la información difundida por la defensa del docente, las lesiones alcanzaron distintos sectores del rostro, incluyendo fracturas en la mandíbula, el hueso malar, el arco cigomático, la nariz y el seno maxilar. El abogado reveló además que el profesor estuvo cerca de perder un ojo debido a la violencia del impacto recibido.
Tras permanecer internado y ser sometido a una compleja cirugía reconstructiva, el docente continúa atravesando un proceso de recuperación que demandará controles médicos y seguimiento especializado. La familia sostiene que las secuelas físicas y emocionales derivadas del episodio deberán ser evaluadas en el marco de las acciones judiciales previstas.
La causa penal fue iniciada bajo el régimen penal juvenil debido a que el agresor es menor de edad. Paralelamente, la familia del profesor trabaja en una demanda civil por daños y perjuicios con el objetivo de obtener una reparación por las consecuencias que el ataque tuvo sobre su salud, su actividad laboral y su vida cotidiana.
En ese sentido, la defensa indicó que la investigación buscará establecer no solo la responsabilidad del alumno involucrado, sino también analizar el rol que pudieron haber tenido otros actores vinculados al caso. Entre ellos se encuentran los responsables legales del menor y las autoridades de la institución educativa, aspectos que serán evaluados a medida que avance el expediente.
El episodio generó una fuerte conmoción en Tandil y reavivó el debate sobre la violencia dentro de los establecimientos educativos. Tras conocerse la agresión, docentes, familias y estudiantes manifestaron su preocupación por el incremento de situaciones conflictivas en las aulas y reclamaron medidas destinadas a fortalecer la convivencia escolar y prevenir nuevos hechos de este tipo.
Mientras la Justicia continúa reuniendo pruebas y tomando testimonios, el foco permanece puesto en la recuperación del docente y en el avance de una investigación que busca esclarecer por completo uno de los casos de violencia escolar más impactantes registrados en la ciudad durante los últimos años.
