La interna radical suma tensión en Mar del Plata: la oposición denuncia “proscripción”
La decisión de la Junta Electoral de la Unión Cívica Radical bonaerense de impugnar la candidatura de Fernando Herrera a la presidencia del Comité de Distrito de General Pueyrredon volvió a encender la interna del radicalismo y profundizó las acusaciones contra el sector que responde al senador nacional Maximiliano Abad.
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La resolución, firmada el 20 de mayo por la Junta Electoral partidaria de la Provincia de Buenos Aires, rechazó la apelación presentada por la Lista 22 “Futuro Radical” y confirmó la observación sobre la candidatura de Fernando Herrera.
Sin embargo, desde los sectores opositores al oficialismo radical local interpretan la medida como un nuevo intento de excluir voces críticas dentro del partido centenario. Las críticas apuntan directamente contra Maximiliano Abad, su esposa Marina Sánchez Herrero y el concejal Ariel Martínez Bordaisco, a quienes acusan de haber transformado al radicalismo bonaerense en un partido cerrado y alejado de los valores históricos de la Unión Cívica Radical (UCR).
“Como afiliada a la Unión Cívica Radical desde el año 2000 me siento profundamente triste frente a los reiterados intentos de proscripción y censura ante la presentación de una lista para competir en la interna del partido”, expresó Mónica Osacar, quién cuestionó duramente el funcionamiento interno del espacio.
La correligionaria sostuvo además que “cada vez que hay internas se intenta censurar a la oposición”, y remarcó que los sectores desplazados buscan “renovar el partido, con gente joven, que milita en cada barrio de la ciudad y que no vive del Estado ni de la política”.
El conflicto vuelve a poner bajo la lupa el manejo interno del radicalismo marplatense y bonaerense. Distintos sectores cuestionan que el partido que históricamente reivindicó la figura de Raúl Alfonsín y se autodefine como “el partido de la democracia” termine recurriendo a mecanismos administrativos y electorales para limitar la competencia interna.
“El radicalismo de Maximiliano Abad, Marina Sánchez Herrero y Ariel Martínez Bordaisco implementa en el partido centenario la misma modalidad de La Cámpora: si no sos empleado, pasás a ser enemigo”, dispararon desde el espacio disidente.
La disputa interna deja expuesta una creciente fractura dentro de la Unión Cívica Radical de Mar del Plata - Batan, en momentos donde distintos sectores reclaman apertura, renovación y mayor participación democrática.
Mientras tanto, la conducción local vuelve a quedar en el centro de las críticas por una metodología que, según denuncian sus opositores, busca disciplinar y excluir antes que debatir políticamente.
