El fin del conflicto en Medio Oriente mejora el escenario financiero para Argentina
La caída del riesgo país y un mejor clima internacional fortalecen las perspectivas de financiamiento externo, aunque la baja del petróleo podría reducir parte de los ingresos esperados por exportaciones.
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El acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán y la consecuente desescalada del conflicto en Medio Oriente generaron una reacción positiva en los mercados internacionales y abrieron un escenario favorable para la economía argentina.
La mejora del clima financiero impulsó las acciones y los bonos argentinos en Wall Street y permitió una nueva caída del riesgo país, que se ubicó en torno a los 425 puntos básicos. Este nivel es uno de los más bajos de los últimos años y acerca al país a la posibilidad de volver a financiarse en los mercados internacionales.
De mantenerse esta tendencia, el Gobierno nacional podría emitir deuda en dólares a tasas estimadas entre el 8% y el 9% anual, una condición que no se observaba desde antes de la crisis cambiaria de 2018.
Sin embargo, el nuevo contexto también presenta algunos desafíos. La normalización del mercado petrolero provocó una caída del precio internacional del crudo Brent, que retrocedió hasta los 83 dólares por barril luego de haber alcanzado niveles cercanos a los 100 dólares durante las semanas de mayor tensión geopolítica.
Para Argentina, esto implica menores ingresos por exportaciones energéticas respecto de las proyecciones más optimistas que se manejaban durante el conflicto. Aun así, los analistas consideran que la producción de Vaca Muerta continúa siendo altamente rentable con valores ubicados entre los 70 y 80 dólares por barril.
Por otra parte, la baja del petróleo reduce riesgos para la economía global y ayuda a contener los costos energéticos, un factor que podría contribuir al proceso de desaceleración inflacionaria que atraviesa el país.
En el plano financiero, los bonos soberanos argentinos acumulan una importante recuperación durante 2026, impulsados por la mejora de las reservas internacionales, las expectativas de crecimiento de las exportaciones y una percepción más favorable de los inversores sobre la capacidad de pago del país.
Los especialistas consideran que la continuidad de este escenario podría facilitar el regreso de Argentina a los mercados internacionales de crédito, una herramienta clave para refinanciar vencimientos futuros y preservar el nivel de reservas acumuladas por el Banco Central.
