Crece la preocupación industrial por los cortes de gas y el aumento del GNL
Las interrupciones en el suministro energético ya afectan a plantas fabriles de distintas regiones del país, en medio de fuertes subas en los costos operativos y advertencias empresarias por posibles frenos en la actividad durante los meses de mayor demanda invernal.
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La crisis por el abastecimiento de gas comenzó a impactar de lleno en el sector industrial argentino y ya son alrededor de 130 las fábricas afectadas por cortes o restricciones en el suministro, principalmente en Córdoba, el Litoral y el NOA. La situación generó alarma entre las cámaras empresarias, que reclaman respuestas urgentes del Gobierno ante el aumento del costo del Gas Natural Licuado (GNL) y el riesgo de nuevas limitaciones durante los meses de mayor demanda invernal.
Desde la Unión Industrial de Córdoba (UIC) manifestaron su preocupación por la falta de previsibilidad energética y advirtieron que las interrupciones ya alcanzan incluso a empresas con contratos firmes y semifirmes. Las entidades industriales aseguran que la incertidumbre complica la planificación productiva y pone en riesgo la actividad de numerosos sectores manufactureros.
Uno de los principales focos de tensión gira en torno al fuerte incremento del precio internacional del GNL, impulsado por el conflicto en Oriente Medio. Según indicaron desde el sector industrial, el valor pasó de alrededor de USD 10 a más de USD 22 por millón de BTU, generando un fuerte impacto sobre los costos de producción. Las empresas advierten que reemplazar gas por combustibles alternativos encarece inmediatamente la actividad y afecta la competitividad.
La problemática fue planteada también por la Unión Industrial Argentina (UIA) durante una reunión con el ministro de Economía, Luis Caputo, donde solicitaron asistencia estatal para amortiguar el impacto del precio del gas importado. Según trascendió, las industrias propusieron asumir el costo real del GNL pero sin absorber el sobreprecio derivado del contexto internacional. Hasta el momento, el Gobierno no habría dado una respuesta definitiva.
Empresarios del sector aseguran que el principal cuello de botella continúa siendo la infraestructura de transporte de gas, especialmente en regiones del norte y centro del país. En ese sentido, señalaron la necesidad de avanzar con obras estratégicas como el gasoducto Tratayén-La Carlota y la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, proyectos que permitirían reducir restricciones y disminuir la dependencia de importaciones de GNL en invierno.
Mientras tanto, la industria teme que la situación se agrave con la llegada de temperaturas más bajas. Algunos sectores ya evalúan reducir producción, adelantar procesos o incluso detener actividades ante la imposibilidad de afrontar los nuevos costos energéticos y la incertidumbre sobre la continuidad del suministro.
