Admiten demoras en una obra clave del río Salado y crece la preocupación por inundaciones
El Gobierno presentó un informe con detalles inéditos sobre el avance del Plan Maestro del Salado. Reconocen bajo ritmo de ejecución y falta de definiciones ante nuevas lluvias.
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El Gobierno nacional dio a conocer un informe detallado sobre el estado de avance de la Etapa II del Tramo IV del río Salado, una obra central para el control hídrico en la provincia de Buenos Aires. El documento, enviado al Congreso en el marco de la exposición del vocero Manuel Adorni, revela demoras significativas, avances limitados y plazos de finalización que aún son tentativos.
El proyecto forma parte del Plan Maestro del Salado, que busca mejorar el escurrimiento del agua en una cuenca de unas 17 millones de hectáreas. Sin embargo, el tramo analizado —de 33,4 kilómetros entre Roque Pérez y 25 de Mayo— funciona actualmente como un “tapón”, ya que sectores ya ampliados del río contrastan con este punto inconcluso, generando anegamientos en zonas productivas ante lluvias intensas.
Según el informe oficial, los tres subtramos presentan avances dispares pero en general lentos. El subtramo A apenas supera el 13% de ejecución física, el B ronda el 58% con inconsistencias en su estado administrativo, y el C muestra el mayor progreso, aunque todavía incompleto. En todos los casos, el ritmo de obra es bajo y las fechas de finalización previstas están sujetas a revisión.
La obra había quedado prácticamente paralizada en 2025 en el marco de la emergencia económica dispuesta por el Estado, y fue reactivada meses después tras reclamos del sector agropecuario. No obstante, los datos actuales reflejan que la reanudación no logró acelerar significativamente los trabajos, lo que mantiene la incertidumbre sobre el impacto ante futuras lluvias en una región clave para la producción.
