¡Yo tengo el poder!: la película kitsch con la que He-Man fracasó en los cines
Este año se estrenará una nueva versión del clásico personaje de los 80’s. Sin embargo en 1987 ya había sido llevado al cine en una versión que hizo naufragar la franquicia.
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“La nostalgia paga” le dice Kate Hudson a Hugh Jackman en el reciente estreno Song Sung Blue: sueño inquebrantable. Y cuando pasan cosas como las que ocurrieron esta semana con el lanzamiento del tráiler de Amos del Universo uno no puede más que darle la razón: la nostalgia motoriza la industria audiovisual de una manera como nunca antes había ocurrido, con una encerrona generacional en la que la única posibilidad del cine mainstream es atraer por medio de reproducir viejos conceptos.
Amos del Universo está basada en los viejos personajes de la serie animada He-Man y los Amos del Universo, que se emitió entre 1983 y 1985 en Estados Unidos y fue un éxito global. Una serie que sobre la base de los relatos medievales en la senda de Conan el Bárbaro, sumaba una galería de personajes entre excéntricos y queribles, y un tono kitsch que seguramente los niños de esa época no entendíamos aunque nos quedábamos todas las tardes mirando la tele.
Lo curioso es que He-Man no despertó un virus del merchandising, sino que la serie en sí mismo era parte de ese merchandising ya que estaba inspirada en una línea de juguetes de Mattel. Por lo general salía la serie y luego venían los juguetes, pero aquí ocurrió al revés, lo que pone en evidencia el carácter comercial de la tira, realizada exclusivamente para vender figuras de acción. Y bien que lo hicieron. Un capítulo de la serie The Toys That Made Us, disponible en Netflix, da cuenta de este fenómeno.
Como suele ocurrir, y demostrando que no es un mal exclusivo de estos años de consumo enfermizo, a partir de los muñecos y la serie surgieron también spin-off como la serie She-Ra: la princesa del poder, emitida inmediatamente después. Y claro, como no podía ser de otra manera, también dio origen a una película, que es el motivo de este texto: He-Man y los amos del universo, film de 1987 dirigido por Gary Goddard y protagonizado por el ex Ivan Drago de la saga Rocky, Dolph Lundgren, junto a intérpretes de prestigio como Frank Langella y Meg Foster. La película, digámoslo de entrada, era un cachivache inmirable.
Disfrazado con una careta de goma imposible, Langella hizo una de sus actuaciones más ridículas aunque icónicas. Sin embargo en una entrevista Langella no duda en asegurar que disfrutó mucho ese personaje, y que incluso aceptó actuar en la película porque su pequeño hijo era fanático de la serie. Además, escribió algunas líneas para intentar darle un toque más complejo al personaje.
Diferente fue en un comienzo la experiencia para Lundgren, quien en su momento declaró que había sido “una pesadilla”, ya que el rodaje fue extensísimo y los problemas de producción fueron varios. Por lo tanto cuando le ofrecieron hacer una secuela lo rechazó inmediatamente. Pero el tiempo todo lo cura y hacia 2010, en una entrevista mientras promocionaba Los indestructibles, afirmó que le gustaría aparecer en una nueva película de He-Man, incluso como un cameo. Veremos si los productores de la nueva versión lo convocaron.
Con un presupuesto original de 16,8 millones de dólares, la película finalmente tuvo un costo de 22 millones, convirtiéndose en la más cara de Cannon Films, una compañía que merece un texto aparte. Si bien la serie de Filmation fue lo que hizo popular a los muñecos de He-Man en el globo, lo cierto es que la película está basada en la línea de juguetes ya que el productor Ed Pressman había comprado los derechos cinematográficos de los personajes de Mattel, no los de Filmation.
El rodaje, como lo hemos señalado más arriba, fue un poco caótico. Tanto es así que a tres días del final, fue suspendido debido a las dificultades económicas del estudio y no se pudieron rodar escenas como la batalla final entre He-Man y Skelletor, el gran villano. Tuvieron que pasar dos meses para que los productores finalmente le dieran el visto bueno a Gary Goddard para culminar su película.
Si bien He-Man y los Amos del Universo no fue un fracaso, apenas recaudó algo más de 34 millones de dólares. Pero eso no aminoró a la gente de Cannon, que comenzó a circular la versión de que Lundgren había firmado contrato para dos secuelas más, algo que era a todas luces una mentira. No obstante, eso no significa que no se intentó: el director Albert Pyun se hizo cargo de la dirección de la segunda parte, el surfista Laird Hamilton ya había sido contratado para interpretar a He-Man, Mattel había aprobado los personajes que aparecería, se construyeron los sets… pero Cannon Films quebró y la secuela nunca fue posible.
Pero más allá de lo bizarra que es por momentos la película, lo cierto es que el fracaso artístico quebró las posibilidades de seguir estirando el negocio y He-Man se convirtió en una suerte de paria, sólo recuperado por la cultura pop y los fanáticos de lo kitsch. Si bien Netflix produjo nuevas versiones de la serie animada, el proyecto de una nueva película de Amos del Universo recorrió los pasillos de Hollywood durante muchos años, fracasando una y otra vez. Hasta que se hizo la luz.
Finalmente este año conoceremos el reinicio de un universo que, como ocurre en el cine del presente, tiene la intención de convertirse en franquicia. Por lo pronto la presencia del director Travis Knight, el mismo de Kubo y la búsqueda samurái, nos genera algo de expectativa. Y a eso se suma un elenco de nombres interesantes como Nicholas Galitzine, Jared Leto, Idris Elba, Alison Brie, James Purefoy, Morena Baccarin y Kristen Wiig, lo que nos da la esperanza de tomar la espada y gritar con toda la fuerza ¡yo tengo el poder!

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