La puja por el Senado bonaerense reaviva la tensión entre Kicillof y La Cámpora
Lo que parecía un trámite legislativo derivó en un nuevo capítulo de la disputa entre Axel Kicillof y el sector que responde a Máximo Kirchner.
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La definición de las autoridades del Senado de la Provincia de Buenos Aires volvió a exponer la interna del peronismo bonaerense.
El foco está puesto en la vicepresidencia primera de la Cámara alta, un cargo estratégico dentro del esquema de poder provincial. En el entorno del gobernador sostienen que ese lugar debe quedar bajo su órbita para garantizar alineamiento político con el Ejecutivo. No están dispuestos a cederlo en la negociación, aunque admiten que pueden discutir otros espacios, como la presidencia del bloque peronista o la secretaría administrativa.
Desde el kicillofismo impulsan el nombre de Ayelén Durand, senadora cercana al Movimiento Derecho al Futuro. Del otro lado, el camporismo y sectores del cristinismo respaldan a Mario Ishii, histórico dirigente del conurbano y actual senador en uso de licencia como jefe comunal de José C. Paz.
En el entorno de Ishii aseguran que cuenta con apoyos internos y que su postulación responde a la necesidad de equilibrio dentro del bloque. En el oficialismo provincial, en cambio, descartan esa posibilidad y remarcan que la vicepresidencia primera no será parte del toma y daca.
La discusión se da en un contexto de reordenamiento del peronismo bonaerense tras el acuerdo alcanzado en el PJ provincial. Si bien esa instancia había generado una tregua, la conformación del esquema jerárquico en la Legislatura volvió a tensar la relación entre las distintas terminales del espacio.
En La Plata interpretan que controlar el Senado es una forma de compensar el reparto de poder en Diputados, donde los lugares de mayor peso están distribuidos entre el massismo y el cristinismo. En el Frente Renovador, por su parte, insisten en la necesidad de un reparto equilibrado para evitar una fractura que complique la estrategia electoral hacia 2027.
Las negociaciones continuarán hasta último momento. En todos los sectores hablan de voluntad de acuerdo, pero nadie quiere ceder en un cargo que simboliza mucho más que una formalidad institucional. En la disputa por la vicepresidencia primera se juega, otra vez, el liderazgo del peronismo en la provincia más grande del país.
Fuente: Infobae

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