Facundo Arana: “El artista vive de la palmada del público, hace arte para compartirlo”
El actor regresa a la ciudad con “En el aire”. En diálogo con El Marplatense reconoció que todavía se pone nervioso antes de salir a escena y que disfruta del cariño de la gente.
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Facundo Arana vuelve a la ciudad con En el aire, espectáculo que ya tuvo pasos en temporadas anteriores y que genera el reencuentro entre el actor y su público, una propuesta que define como “la obra más linda del mundo. Cuando termina dan ganas de pararse y aplaudir fuerte”. Se verá hoy, mañana y el viernes a las 21:00 en Chauvín (San Luis 2849), y a partir de la semana próxima se presentará los lunes, martes y miércoles de enero y febrero.
En diálogo con El Marplatense, Arana se mostró agradecido con la gente que lo apoya, aunque reconoció que sigue sintiendo nervios antes de subirse a escena: “Los nervios son preciosos. Son adrenalina. Y la adrenalina te enfoca. Después esos nervios se transforman en placer cuando aparece el ritmo de la obra”, manifestó.
Sobre En el aire, el actor reconoció que “cuando hacés una obra de la que fuiste parte desde el armado, cambia todo”. Y explicó que con Manuel González Gil se juntaron, la escribieron, la construyeron. “Con los años ves que la gente se pone de pie al final. En el aire es eso: venís al teatro y decís ‘Qué bueno que vine’. Recorrí Argentina, Uruguay, Paraguay, y nunca dejó de pasar que el público la ovacione”, aseguró.
-¿Qué te genera tanto reconocimiento de la gente?
Es impresionante, sobre todo teniendo en cuenta que soy una persona extremadamente tímida. Pude dar vuelta eso con el teatro, el arte, la música, el dibujo, la escritura. Hoy, a los 53, caminar por la calle y que la gente te salude, te abrace, o retome una conversación iniciada hace años, es increíble. Más que reconocimiento, me siento un malcriado por Dios y por la gente.
-¿Alguna vez renegaste de ese reconocimiento?
No. Hay una diferencia muy clara entre ser famoso y ser artista. El famoso por famoso no entiende el reconocimiento y reniega cuando no puede tomarse un café tranquilo. El artista vive de la palmada del público, hace arte para compartirlo. Un artista agradece con el alma el reconocimiento; si no, no es artista, es un impostor.
-Más allá del teatro, ¿qué lugar ocupa la música en tu vida?
El mismo que el teatro. Música, dibujo, escritura, volar, surfear, contemplar. Me gusta tanto hacer como admirar. Sentarme a ver a mis colegas, ver una muestra de primer año, mirar surfear, saltar en paracaídas o dibujar. Me gusta mucho la vida.
-¿Te hacés tiempo para desconectar y hacer todo eso?
El día tiene 24 horas y no me gusta organizarlo rígidamente. Lo que trato es de hacerme tiempo para todo lo que me gusta.
No es la primera temporada que Arana pasa en Mar del Plata, una relación de amor que se cocina a lo largo de los años. Para el actor, la ciudad es “parte fundacional” de su vida, ya que sus abuelos tenían un departamento en Saavedra y Alem, y venían todos los veranos: “Acá empecé a surfear. Mar del Plata es una ciudad viva todo el año, no es solo una ciudad de veraneo. Y tener el mar a diez minutos es un privilegio enorme”.
-¿Cómo ves hoy a la ciudad?
La veo hermosa. Como todo, tiene un lado A y un lado B. Lo bueno hay que potenciarlo y lo que no está bien hay que trabajarlo. Para eso se eligen autoridades. Es sentido común.
-Desde hace años estás muy comprometido con la donación de sangre.
Sí, hace muchos años. Nueve de cada diez personas van a necesitar sangre alguna vez en su vida. Donar salva vidas. Además, el sistema de transfusión lo descubrió un argentino, Luis Agote. ¿Cómo no vamos a ser ejemplo en el mundo? Aun en un mal día, donar sangre puede convertirlo en el mejor día de tu vida.
-¿Sentís que tu visibilidad ayuda a concientizar?
No lo sé, pero sí sé que en cada nota puedo hablar cinco minutos del tema. Eso, multiplicado por años, va armando algo. De a poco se hace la playa.

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