Día de la Cardiología Argentina: “La prevención es fundamental”
La Dra. Andrea Giusti en conversación con el programa "Nunca se sabe" que se emite por Radio Mitre Mar del Plata, remarcó la importancia de los hábitos saludables, los controles periódicos y el ejercicio físico para reducir riesgos y mejorar la calidad de vida.
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En el marco del Día de la Cardiología en Argentina, la cardióloga Andrea Giusti puso el foco en un mensaje claro: cuidar el corazón no empieza en el consultorio, sino en la vida cotidiana. Con datos respaldados por la Organización Mundial de la Salud, recordó que las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte a nivel global, con alrededor de 17 millones de fallecimientos al año.
“La prevención es fundamental”, remarcó la especialista en diálogo con el programa Nunca se sabe que se emite por Radio Mitre Mar del Plata, al tiempo que destacó que el chequeo médico anual, tanto con clínico como con cardiólogo, es importante, pero no suficiente sin hábitos saludables.
Entre esos hábitos, el ejercicio físico regular aparece como la herramienta más potente. “Tiene beneficios cardiovasculares, metabólicos, neurológicos, musculares y también psicológicos. Debería incorporarse desde edades tempranas”, explicó. En ese sentido, advirtió sobre el sedentarismo como uno de los factores de riesgo más importantes, ya que puede derivar en sobrepeso y enfermedades como hipertensión, diabetes o colesterol elevado.
Sobre este último punto, Giusti explicó que la dislipemia, más conocida como colesterol alto, es uno de los principales factores de riesgo, al igual que la hipertensión, el tabaquismo o la falta de actividad física.
En cuanto a las diferencias entre hombres y mujeres, señaló que los varones presentan mayor riesgo cardiovascular hasta que las mujeres llegan a la menopausia. “A partir de ese momento, el riesgo se iguala por una cuestión hormonal”, detalló.
La médica también hizo hincapié en la importancia de los controles periódicos, incluso en personas sin síntomas. “La mayoría de las consultas son por chequeos, evaluaciones prequirúrgicas o control de factores de riesgo. Muchas veces detectamos hipertensión o colesterol alto en estudios de rutina”, indicó. Entre los exámenes más habituales mencionó el electrocardiograma, análisis de laboratorio y, en mayores de 35 años, pruebas de esfuerzo y ecocardiogramas.
Más allá de lo físico, Giusti también se refirió al impacto de las emociones en la salud cardíaca. Explicó que situaciones de estrés, miedo o incluso alegría generan liberación de adrenalina, lo que acelera el ritmo cardíaco. En casos extremos, puede aparecer el llamado Síndrome de Takotsubo, una afección que simula un infarto pero sin obstrucción de las arterias, generalmente asociada a situaciones de gran impacto emocional.
Finalmente, subrayó la importancia de sostener vínculos sociales y momentos de bienestar. “Reírse, compartir con amigos, sociabilizar, también es salud”, afirmó.
En un contexto donde las enfermedades cardiovasculares siguen liderando las estadísticas, el mensaje es claro: la prevención, los controles y un estilo de vida activo pueden marcar la diferencia.

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