A 50 años del atentado contra Videla que, según la Embajada de Estados Unidos, aceleró el golpe del 24 de marzo
El 15 de marzo de 1976, a las cinco y cuarto de la tarde, el embajador estadounidense Robert Hill firmó un cable al secretario de Estado Henry Kissinger en el que describía un gobierno en caída libre, una cúpula militar impaciente y un atentado esa misma mañana que, según sus fuentes, podía ser "la gota final" antes del golpe.
:format(webp):quality(40)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2026/03/efemerides.avif)
Siete horas antes de que Hill enviara el despacho, una bomba de cinco kilos de trotyl había estallado junto al Comando en Jefe del Ejército, sobre la avenida Madero. El artefacto, colocado bajo el motor de un Ford Falcon, mató a un camionero platense e hirió a cuatro coroneles, siete suboficiales y cinco soldados. Videla llegó tarde esa mañana porque su caravana quedó atascada en el tránsito. Montoneros reivindicó el ataque.
El documento de Hill retrataba una fractura dentro de la propia cúpula golpista. Según sus fuentes, los sectores más radicalizados de las Fuerzas Armadas presionaban por adelantar la fecha del alzamiento, mientras los comandantes en jefe sostenían una estrategia de mayor cautela.
El plazo tácito lo había fijado el propio Videla desde Tucumán en la Nochebuena de 1975: noventa días para que el gobierno terminara con la subversión. Vencía el 24 de marzo.
Un segundo cable, fechado al día siguiente, analizaba la fragmentación del peronismo. La Embajada describía al partido dividido en al menos cinco corrientes irreconciliables, desde el sector de Ítalo Lúder hasta los aliados del gobernador bonaerense Victorio Calabró, y concluía que los militares habían esperado deliberadamente a que el movimiento se desintegrara solo antes de actuar.
Un tercer documento del 16 de marzo registraba el estado del Congreso con un detalle que vuelve elocuente lo que estaba por ocurrir: varios legisladores habían llamado a la Embajada para despedirse, y de al menos un bloque se habían llevado el televisor, la heladera y un busto de Yrigoyen.
Faltaban nueve días para el golpe del 24 de marzo.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión