Vecinos del Bosque Peralta Ramos denuncian que el barrio Las Prunas ignora la orden de cesar vuelcos cloacales
A ocho meses de una resolución de la Autoridad del Agua que confirmó contaminación en el Cañadón de Las Machis, los vecinos denuncian que la firma administradora no ha cumplido con el cese del vertido.
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El conflicto ambiental que enfrenta a la comunidad del Bosque Peralta Ramos con el desarrollo inmobiliario Las Prunas ha ingresado en una nueva etapa. A pesar de las pruebas recolectadas por la Autoridad del Agua de la Provincia de Buenos Aires (ADA), que el año pasado constató graves irregularidades en el tratamiento de efluentes del barrio privado, la Asociación Vecinal de Fomento local denunció que la contaminación del Cañadón de Las Machis continúa sin freno, afectando el curso natural que desemboca en el litoral marítimo marplatense.
La controversia tiene su eje en una resolución dictada por el directorio de la ADA el 24 de junio de 2025. En aquel documento, tras la inspección al establecimiento ubicado en Jorge Newbery 4760, bajo la firma de la sociedad Magical Forest S.A., los técnicos no solo detectaron que el barrio carece de permisos de explotación del recurso hídrico y de vuelco de efluentes, sino que verificaron de manera directa la presencia de sustancias flotantes nocivas y malolientes.
En ese sentido, las muestras de laboratorio confirmaron la gravedad del cuadro: los niveles de coliformes fecales, fósforo total y sólidos sedimentables superaban con creces los límites legales permitidos por la Resolución 336/03, lo que representa un riesgo sanitario directo para la población y el entorno natural.
En aquella instancia, la Autoridad del Agua resolvió intimar a la firma administradora para que, en un plazo perentorio de 48 horas, hiciera efectivo el cese total del vuelco anómalo hacia el Arroyo Corrientes. La resolución también exigía la presentación de un plan de acción urgente para adecuar las instalaciones de tratamiento -que se encontraban en mal estado de conservación y con sedimentadores excedidos en su capacidad- y establecía la obligatoriedad de realizar monitoreos quincenales a cargo de laboratorios habilitados. El fundamento de estas medidas se basó en los principios precautorios de la Ley General del Ambiente.
Sin embargo, según informaron desde la Comisión Directiva de la Sociedad de Fomento del Bosque Peralta Ramos, el barrio privado no ha acatado las disposiciones del organismo provincial. Ante esta situación, los vecinos elevaron una nueva presentación formal ante la ADA solicitando que se arbitren de carácter urgente los medios necesarios -incluyendo el uso de la fuerza pública o clausuras si fuera necesario- para hacer cumplir lo dispuesto hace ya ocho meses.
La preocupación de los habitantes del Bosque radica en la preservación de un ecosistema único. Desde la asociación vecinal aseguraron que continuarán agotando todas las instancias administrativas y judiciales para proteger el Cañadón de Las Machis, priorizando la normativa vigente sobre los intereses privados. Mientras tanto, el vertido de aguas grises y residuos sin el tratamiento adecuado sigue su curso.

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