Una organización asesora de UNESCO se presentó en la Justicia contra la torre de 35 pisos en Stella Maris
Se trata de ICOMOS, que presentó un amicus curiae en la causa que se tramita en tribunales marplatenses y advirtió sobre el impacto urbano, ambiental y patrimonial del proyecto.
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La organización ICOMOS Argentina se presentó como amicus curiae en una causa judicial contra la construcción de una torre de 35 pisos en el barrio Stella Maris, con el objetivo de aportar argumentos técnicos al proceso que se tramita en el Juzgado en lo Contencioso Administrativo N°1, a cargo del juez Simón Isacch.
La intervención de la entidad -que actúa como consultora de la UNESCO- cuestiona la autorización del proyecto impulsado frente a Playa Varese, al considerar que afecta la protección del bien patrimonial conocido como residencia María Frers de Mahn y su entorno inmediato.
La controversia judicial se originó a partir de una denuncia presentada por las organizaciones Mirada Ciudadana y Surfrider Argentina contra la Municipalidad, con el respaldo de vecinos que rechazan el emprendimiento inmobiliario.
Según expuso ICOMOS, la habilitación del edificio fue posible mediante una excepción al Código de Ordenamiento Territorial, ya que en la zona solo se permiten construcciones de hasta dos pisos. La entidad advirtió que este tipo de mecanismos se repite en la ciudad: “Resulta una práctica recurrente la adquisición de bienes patrimoniales con la obligación de su mantenimiento según la normativa local, pero con el fin último de conseguir indicadores urbanísticos especiales para la inserción de obra nueva”.
En ese sentido, sostuvo que estas excepciones generan “un desajuste mayor entre las alturas de los tejidos existentes (que suelen ser homogéneos) y las excepciones conseguidas para los desarrollos en altura”, lo que deriva en una transformación del perfil urbano.
El organismo también cuestionó el uso de argumentos vinculados a la preservación patrimonial para habilitar proyectos de gran escala, al señalar que existe “un modus operandi sistemático en el cual, con el argumento de salvaguardar los edificios de valor patrimonial, se los utiliza especulativamente para fines favorables a desarrollos inmobiliarios”.
En relación con la planificación urbana, ICOMOS remarcó la importancia de la participación comunitaria y de enfoques integrados que contemplen las tensiones entre los distintos actores. En ese marco, destacó que la toma de decisiones debe ajustarse a principios de transparencia, acceso a la información y construcción de consensos.
Asimismo, la entidad puso el foco en el concepto de paisaje urbano histórico, al advertir que la protección patrimonial no se limita a un edificio en particular, sino que abarca también su entorno. “El valor no reside únicamente en el objeto, sino en las relaciones que este establece con su contexto”, indicó, en línea con recomendaciones internacionales.
Finalmente, ICOMOS alertó sobre los posibles impactos de una obra de estas características en un área sensible: alteración del perfil urbano, afectación de la relación visual con el mar, generación de sombras sobre la playa, modificaciones en las condiciones de viento y posibles consecuencias sobre las dinámicas sociales y recreativas del sector.
En su presentación, la organización solicitó a la Justicia que, al momento de resolver, tenga en cuenta los argumentos expuestos.

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