Rio Salado: intendentes reclaman obras urgentes y articulación con la Autoridad del Agua
En medio de la persistente problemática hídrica que afecta al interior bonaerense, intendentes de distintos municipios volvieron a manifestar su preocupación por la falta de avances en obras clave y reclamaron mayor coordinación con la Autoridad del Agua (ADA) para afrontar la situación.
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El planteo surge en un contexto marcado por inundaciones recurrentes, suelos saturados y dificultades productivas en una de las regiones más importantes de la provincia de Buenos Aires. La cuenca del Río Salado abarca más de la mitad del territorio bonaerense y resulta estratégica tanto para el control de excesos hídricos como para el desarrollo agropecuario.
Jefes comunales de distintas localidades coincidieron en la necesidad de reactivar y acelerar las obras hidráulicas pendientes, muchas de las cuales forman parte del Plan Maestro Integral del Río Salado. La preocupación central radica en la paralización de tramos clave desde 2023, lo que agrava los efectos de las lluvias intensas y limita la capacidad de escurrimiento del agua.
En ese marco, los intendentes impulsan un trabajo más articulado con la Autoridad del Agua bonaerense, organismo encargado de regular y planificar el uso de los recursos hídricos. El objetivo es mejorar la detección de obras clandestinas, ordenar el territorio y avanzar en soluciones estructurales.
La situación no solo tiene consecuencias ambientales, sino también económicas. La región afectada es una de las principales zonas agrícolas del país, y los anegamientos prolongados impactan directamente en la producción, el empleo rural y la infraestructura vial.
Según distintos informes, el Plan Maestro del Salado busca mitigar inundaciones y recuperar millones de hectáreas productivas mediante obras de dragado, ampliación del cauce y construcción de infraestructura complementaria.
Sin embargo, la falta de continuidad en algunos tramos genera incertidumbre en productores y autoridades locales, que advierten sobre pérdidas económicas crecientes y mayores riesgos frente a eventos climáticos extremos.
Uno de los ejes del planteo de los intendentes es fortalecer los mecanismos de control sobre intervenciones no autorizadas en la cuenca. En reuniones recientes, municipios y autoridades provinciales avanzaron en acuerdos para detectar obras hidráulicas irregulares que pueden alterar el comportamiento natural del agua y agravar las inundaciones.
Este trabajo conjunto con la ADA busca establecer un ordenamiento más riguroso del territorio, clave en una región donde la modificación de canales o desagües sin planificación puede generar efectos en cadena sobre otras localidades.
El debate por la cuenca del Salado también refleja tensiones entre distintos niveles de gobierno. Mientras la Provincia avanza con algunas intervenciones, desde municipios y sectores productivos insisten en la necesidad de que el Gobierno nacional retome su parte en el financiamiento y ejecución de obras.
El Plan Maestro Integral requiere de una coordinación sostenida para completarse. Su finalización permitiría mejorar el drenaje, reducir el impacto de inundaciones y potenciar la producción en una extensa región del territorio bonaerense.
La situación actual expone un problema estructural que combina factores climáticos, infraestructura insuficiente y falta de planificación integral. Frente a este escenario, los intendentes coinciden en que la solución no puede limitarse a medidas de emergencia, sino que requiere una estrategia sostenida en el tiempo.

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