Perú elige presidente en una votación que enfrenta dos modelos de país
Con millones de ciudadanos convocados a las urnas, la segunda vuelta presidencial enfrenta a Keiko Fujimori y Roberto Sánchez en una elección marcada por la polarización, la incertidumbre y el desafío de recuperar la estabilidad política.
:format(webp):quality(40)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2026/06/peru.webp)
Perú vive una jornada decisiva para su futuro político con la realización del balotaje que definirá al sucesor de la actual administración. Los votantes deberán optar entre Keiko Fujimori, referente de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, candidato respaldado por sectores de izquierda y centroizquierda, en una contienda que refleja las profundas divisiones que atraviesa al país.
Más de 27 millones de peruanos están habilitados para participar de una elección que llega después de una campaña intensa y de una primera vuelta en la que ninguno de los postulantes logró imponerse con claridad. Los sondeos previos anticiparon una definición ajustada, con escasa diferencia entre ambos candidatos y un elevado número de electores indecisos.
La candidata de Fuerza Popular busca llegar por cuarta vez a la presidencia luego de haber quedado cerca del triunfo en procesos electorales anteriores. Su campaña estuvo centrada en propuestas vinculadas con la seguridad, el crecimiento económico y el fortalecimiento de la inversión privada. Además, planteó la necesidad de recuperar la gobernabilidad en un país que en los últimos años atravesó una fuerte crisis institucional.
Por su parte, Roberto Sánchez construyó su candidatura con un discurso enfocado en las reformas políticas, una mayor presencia del Estado en áreas estratégicas y medidas orientadas a reducir las desigualdades sociales. Durante la campaña también hizo hincapié en la necesidad de renovar la dirigencia política y avanzar en cambios estructurales que permitan responder a las demandas de amplios sectores de la población.
La elección se desarrolla en un contexto complejo para Perú, que en la última década experimentó una marcada inestabilidad política, con sucesivos cambios de presidentes, enfrentamientos entre el Poder Ejecutivo y el Congreso y una creciente desconfianza ciudadana hacia las instituciones. En ese escenario, el resultado es observado con atención tanto dentro como fuera del país debido al impacto que podría tener sobre la economía y la política regional.
Las autoridades electorales desplegaron un amplio operativo para garantizar el desarrollo de los comicios en todo el territorio nacional. Aunque los primeros datos comenzarán a conocerse durante la noche, no se descarta que el escrutinio se extienda debido a la estrecha diferencia que anticipaban las encuestas.
Quien resulte vencedor asumirá la presidencia con el desafío de reconstruir consensos, recuperar la confianza de la ciudadanía y encauzar un país que busca dejar atrás años de incertidumbre política y tensión institucional.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión