Milei busca una nueva épica, malos pronósticos en el Congreso y reclamos urgentes de las provincias y el PRO
Tras el respaldo de Trump, el Gobierno retoma la campaña. El recuerdo de Todman. El dilema de “Toto” Caputo. Otra vez la coparticipación de CABA. El peronismo quiere ser federal. La comisión $LIBRA. Macri y los gobernadores esperan gestos en el Presupuesto
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“Por suerte apareció (Scott) Bessent, nuestro Terence Todman”, resalta un funcionario de gobierno y suelta una carcajada. El viernes, un cortocircuito imprevisto provocó un principio de incendio en el primer piso de la Casa Rosada, los bomberos actuaron con rapidez y tomaron control de la situación. Hubo algunos momentos de zozobra, incluso hubo que evacuar oficinas del ala que ocupa el asesor Santiago Caputo, que se había reunido minutos antes con Cristian Ritondo, pero nada comparado con el fuego que una semana atrás amenazó seriamente al proyecto libertario hasta que apareció otro bombero, el secretario del Tesoro. En el Gobierno volvieron a respirar, al menos de manera parcial. Dos viernes atrás, los ánimos eran propios de un funeral.
“Estábamos muertos: no había nada que nos pudiera salvar”, reconoció un asesor presidencial muchísimo más aliviado después de que Bessent anunciara en sus redes el apoyo contundente de la administración republicana a Javier Milei y la confirmación posterior de ayuda financiera para rescatar al gobierno de una tragedia que, en la previa de las elecciones, hubiera tenido consecuencias indecibles.
Todman, de los primeros afroamericanos que llegó al mayor rango diplomático en Estados Unidos, fue a principios de los ‘90 el influyente embajador de la administración de George Bush (padre) que alineó a la Argentina, y fue clave para que Carlos Menem se sumara al Plan Brady de reestructuración de la deuda pública a cambio de reformas estructurales con las cuales el país cedió soberanía a grupos financieros.
Menem brindó con Todman con espumante, en plenas relaciones carnales, un concepto inmortalizado por el entonces canciller Guido Di Tella. Esta vez fue Bessent, que ejecutó órdenes geopolíticas de Donald Trump y sacó el famoso “conejo de la galera”, un endorsement completamente inédito que se festejó en Casa Rosada y al que se aferraron en la cúpula del Gobierno después de intensísimas negociaciones durante todo el fin de semana pasado, entre Washington y Buenos Aires, que incluyeron a lobistas formales e informales, asesores libertarios y una decisiva participación de integrantes de la CPAC, el club de líderes ultraconservadores que integra Milei. Algunos cortocircuitos en la Cancillería con la administración republicana, que tampoco pasaron a mayores, se verá si pueden ser reparados después de las elecciones.
Lo cierto es que el presidente volvió a tomar aire. A la espera de que se confirme la modalidad del préstamo del Tesoro, el swap por USD 20.000 millones y los requisitos, pero en la semana que pasó se calmaron los mercados y la volatilidad cambiaria, se recuperaron bonos y acciones y el riesgo país se desplomó por debajo de los 1.000 puntos -el viernes volvió a trepar por las restricciones anunciadas por el Banco Central-.
La decisión del gobierno republicano, por su magnitud, tomó a todos por sorpresa, incluso a los que fatigaron activamente durante 48 horas los teléfonos rojos de Washigton. En la campaña del 2023, cuando a parte del equipo económico actual que trabajaba para los candidatos de Juntos por el Cambio le preguntaban por las chances de que el Tesoro norteamericano pudiera llegar a rescatar al país, respondían “cero”. Así lo escribieron en un paper de campaña.
El lunes, en la reunión de gabinete previa al viaje de Milei a la ONU en el que se encontró con Donald Trump y Bessent, y tras la apertura de los mercados que reaccionaron muy positivamente al anuncio norteamericano, el clima fue otro, producto del “golpe de efecto”. Y mientras la comitiva presidencial se embarcó hacia Manhattan, en Casa Rosada se empezaron a trazar los primeros lineamientos de la nueva estrategia de campaña que tendrá al mandatario como protagonista central, con recorridas por casi una docena de provincias para tratar de recuperar la épica perdida, tras un mes de parálisis y psicosis. Se bajó, además, una directiva a todos los ministros que desde empezarán a recorrer el interior del país y el área metropolitana: “Busquen gestión y saquen a relucirla”.
Un verdadero desafío para Luis Caputo, “Toto”, que enfrenta una encrucijada. La liquidación de USD 7.000 millones por parte de las grandes cerealeras provocó previsible malestar en productores y chacareros que fue expresado hasta por Nicolás Pino, el presidente de la Sociedad Rural, que incluso meses atrás sonó como posible integrante del gabinete. El principal dilema, sin embargo, está atado a la corrección cambiaria que el Gobierno podría implementar después de las elecciones. En el 2018, Caputo abandonó la presidencia del Banco Central y el gobierno de Mauricio Macri tras quemar buena parte de las reservas, frente a la presión del FMI para dejar flotar el dólar y que el peso se devaluara. El ex presidente compró el acuerdo sellado entre Nicolás Dujovne y Christine Lagarde y Guido Sandleris reemplazó a “Toto”. Años después, el propio Macri reconocería como un error esa devaluación que sepultó su reelección.
Fuente: Infobae.
¿Golpe de efecto? En la mesa de estrategia política, que trabajó esta semana en Casa Rosada mientras los hermanos Milei y “Toto” Caputo se abrazaban a los Estados Unidos en la ONU -“fue una reunión muy emocionante”, exageró el ministro tras el encuentro con Trump y Bessent-, se comenzaron a delinear los primeros pasos de la campaña que tendrá al Presidente esta semana en Tierra del Fuego y otros destinos, y en distritos bonaerenses en los que se puede recuperar territorio o se ganó en la muy magra elección del 7 de septiembre que dinamitó el programa, como en Mar del Plata. Habrá, como se adelantó en esta sección, una parada obligada en el Movistar Arena, el 6 de octubre, para la presentación del nuevo libro del presidente, un evento con el que buscará reeditar parte de la mística del cierre de campaña del 2023.

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