Las familias se endeudan cada vez más y crecen los atrasos en créditos
El nivel de mora volvió a subir y alcanzó un nuevo récord, reflejando las dificultades de los hogares para sostener sus pagos en un contexto de ingresos ajustados y tasas elevadas.
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El endeudamiento de las familias argentinas continúa en aumento y ya muestra señales preocupantes: los atrasos en el pago de créditos registraron un nuevo récord en los últimos meses, según datos del sistema financiero.
El fenómeno refleja un deterioro en la capacidad de pago de los hogares, que enfrentan mayores dificultades para cumplir con sus obligaciones en medio de ingresos que no logran acompañar el costo de vida.
De acuerdo con los últimos informes, la morosidad en préstamos personales, los más utilizados para consumo, es la que más crece. Este tipo de financiamiento suele ser el primero al que recurren las familias cuando no llegan a fin de mes, lo que termina generando un círculo de deuda cada vez más difícil de sostener.
El contexto económico también juega un rol clave: la combinación de tasas de interés altas y pérdida del poder adquisitivo impacta directamente en la capacidad de pago. En ese escenario, cada vez más personas recurren a nuevos créditos para cubrir deudas previas.
Distintos análisis advierten que el problema no es aislado. En Argentina, la morosidad en préstamos a familias ya se ubica en niveles cercanos a los más altos de las últimas décadas, con un crecimiento sostenido en el último año.
Además, el endeudamiento alcanza a una porción significativa de la población: cerca del 60% de los adultos tiene algún tipo de deuda financiera, lo que evidencia la magnitud del fenómeno.
Especialistas señalan que esta dinámica responde a una combinación de factores: suba de precios, caída del ingreso real y expansión del crédito, sobre todo en canales no bancarios, donde los niveles de incumplimiento son aún más altos.
En este escenario, el aumento de la mora no solo refleja un problema financiero, sino también una señal de tensión social creciente, con familias que dependen cada vez más del crédito para sostener su consumo cotidiano.

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