Fuerte caída de la natalidad: en cuatro años hubo 65 mil nacimientos menos en la Provincia
La cantidad de nacidos vivos se redujo un 28,7% entre 2019 y 2023 y el descenso alcanzó a 126 de los 135 municipios bonaerenses. Los números siguieron bajando durante 2024 y 2025.
:format(webp):quality(60)/https://elmarplatensecdn.eleco.com.ar/media/2019/10/embarazo-01.jpg)
La provincia de Buenos Aires registra una marcada caída de la natalidad que se extendió prácticamente por todo el territorio. En apenas cuatro años hubo más de 65 mil nacimientos menos y los datos posteriores muestran que la tendencia continúa.
Según los datos relevados, en 2019 se contabilizaron 227.596 nacidos vivos en territorio bonaerense, mientras que en 2023 la cifra descendió a 162.380. Esto representa una reducción del 28,7%.
La baja fue generalizada: 126 de los 135 municipios tuvieron menos nacimientos en 2023 que cuatro años antes. Entre los distritos más poblados, La Matanza pasó de 22.513 a 15.905 nacimientos, mientras que La Plata registró una caída del 32,7%.
También se observaron descensos importantes en Lomas de Zamora, Quilmes, Tigre, Lanús, Tres de Febrero y Morón.
Los registros más recientes indican que el fenómeno no se frenó. En las delegaciones del Registro Provincial de las Personas se contabilizaron 130.900 nacimientos durante 2024 y 123.971 en 2025, lo que significó una nueva reducción del 5,3% de un año al otro.
Solo nueve municipios tuvieron más nacimientos en 2023 que en 2019: Pilar, San Cayetano, Las Flores, Alberti, Tapalqué, Adolfo Gonzales Chaves, Carmen de Areco, Cañuelas y Lezama. En varios casos se trata de distritos con poca población, donde una diferencia pequeña en la cantidad de nacimientos puede provocar grandes variaciones porcentuales.
La situación bonaerense acompaña una tendencia que también se registra a nivel nacional. Durante 2024 hubo 413.135 nacimientos en Argentina, una cifra considerablemente menor a la registrada una década atrás.
La caída de la natalidad comienza además a plantear cambios en diferentes áreas. Uno de los primeros impactos se observa en el sistema educativo, mientras que a largo plazo el fenómeno también podría modificar la composición del mercado laboral y aumentar el peso proporcional de los adultos mayores dentro de la población.
