Fragilidad argentina en la Sudamericana: cuatro eliminados y un panorama que preocupa
Solo River Plate aseguró su lugar en la próxima ronda y Tigre aún conserva una mínima esperanza. Racing y San Lorenzo protagonizaron las decepciones más fuertes en una Copa Sudamericana que volvió a dejar expuestas las dificultades de los equipos argentinos en el plano continental.
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La Copa Sudamericana 2026 dejó al descubierto un escenario inquietante para el fútbol argentino. De los seis equipos nacionales que comenzaron la fase de grupos, cuatro quedaron eliminados antes de las instancias decisivas y apenas River Plate logró sellar su clasificación. Tigre, mientras tanto, todavía mantiene una posibilidad remota: deberá vencer a Alianza Atlético y esperar una combinación favorable de resultados.
El contraste con otros años resulta inevitable. Racing Club, campeón de la Sudamericana en 2024 y semifinalista de la edición pasada, tuvo una campaña para el olvido. El equipo de Avellaneda quedó eliminado una fecha antes del cierre tras empatar 2-2 ante Caracas en el Cilindro, en una noche que profundizó el mal momento deportivo que también atraviesa en el torneo local.
San Lorenzo protagonizó otro golpe inesperado. Después de rescatar un valioso empate en Brasil frente al Santos de Neymar, el conjunto azulgrana llegaba con grandes chances de avanzar. Sin embargo, falló en el partido clave: perdió 1-0 en el Nuevo Gasómetro frente a Deportivo Recoleta, un club paraguayo de escasa trayectoria internacional, y quedó fuera del certamen.
Barracas Central tampoco logró estar a la altura de la competencia. El equipo del sur de la Ciudad disputará su último encuentro frente a Vasco da Gama ya sin posibilidades de clasificación. Deportivo Riestra, por su parte, cerró su participación internacional con apenas un triunfo y sin lograr consolidar una identidad competitiva.
En medio de un panorama negativo, River aparece como la única certeza. El conjunto dirigido por Eduardo Coudet, que viene de perder la final del torneo apertura frente a Belgrano, recibirá a Blooming con el objetivo de terminar primero en su grupo y acceder directamente a los octavos de final. La otra esperanza argentina será Tigre, obligado a ganar y depender de otros resultados para mantenerse con vida.
Más allá de los casos puntuales, la campaña argentina en la Sudamericana deja una señal de alarma. Equipos eliminados ante rivales de menor jerarquía, rendimientos irregulares y una preocupante falta de eficacia reflejan un presente que invita a la autocrítica. El fútbol argentino, históricamente protagonista en el continente, parece haber perdido solidez incluso en competencias donde antes marcaba diferencias.

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