Argentina formalizó su salida de la OMS y profundiza el giro en su política sanitaria internacional
El Gobierno nacional formalizó la salida de la Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en una decisión que marca un cambio significativo en la política exterior y sanitaria del país y que ya genera repercusiones tanto a nivel local como internacional.
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La medida, que había sido anunciada en febrero de 2025 por la administración de Javier Milei, se concretó tras el cumplimiento de los plazos administrativos y la notificación correspondiente ante organismos internacionales. El retiro se hace efectivo este 17 de marzo, luego de un proceso que incluyó comunicaciones formales a la ONU y al propio organismo sanitario.
Desde el Ejecutivo justificaron la salida en “profundas diferencias” con el funcionamiento del organismo, especialmente en relación con su actuación durante la pandemia de COVID-19. Según la postura oficial, la OMS promovió políticas sanitarias que el Gobierno argentino considera erróneas y condicionadas por intereses políticos.
En ese sentido, la Casa Rosada sostiene que abandonar la organización permitirá al país tener mayor autonomía para definir sus propias estrategias sanitarias, en línea con el concepto de “soberanía en salud” impulsado por la actual gestión.
La salida argentina se da en un contexto poco habitual, ya que la Constitución de la OMS no prevé mecanismos claros de retiro para los Estados miembros. Sin embargo, el antecedente reciente de Estados Unidos (que también avanzó en su desvinculación) abrió un precedente que facilitó el camino administrativo.
Aunque el Gobierno sostiene que la salida no afectará el funcionamiento del sistema sanitario nacional, distintos sectores alertan sobre posibles efectos en el acceso a cooperación técnica, programas de prevención y compra de insumos estratégicos.
Pese a ello, se menciona el riesgo de perder participación en redes internacionales de vigilancia epidemiológica, asistencia en emergencias sanitarias y programas vinculados a enfermedades transmisibles, salud materno-infantil y vacunación.
La decisión generó críticas de sectores sanitarios, académicos y políticos, que cuestionan tanto el fondo de la medida como su implementación. Algunos gobiernos provinciales ya habían expresado preocupación por la falta de consulta en una definición que impacta en todo el sistema federal de salud.
Con la formalización de la medida, Argentina se convierte en uno de los pocos países en abandonar la OMS, en una decisión que redefine su posicionamiento en el sistema internacional de salud. Más allá de esta decisión, Argentina continúa siendo parte de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

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