ARA San Juan: un ex comandante asegura que el submarino era seguro para su última misión
En una nueva audiencia del juicio, el comodoro (RE) Guillermo Barrionuevo descartó que se hubiera producido un incendio incontrolable a bordo. Afirmó que la limitación de profundidad no afectaba las tareas de patrullaje.
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El juicio por el hundimiento del ARA San Juan sumó un testimonio clave para entender qué pudo haber pasado en las últimas horas de la unidad. El comodoro de marina retirado Guillermo Barrionuevo, quien conoció el buque desde adentro por haber sido su comandante años atrás, declaró ante el Tribunal y brindó una mirada técnica pero clarificadora sobre los puntos más polémicos del caso.
Uno de los momentos más importantes fue el análisis del reporte enviado a la Base Naval de Mar del Plata la mañana de la desaparición. Barrionuevo explicó que, aunque la tripulación habló de un "principio de incendio", lo más probable es que hayan visto humo o vapor generado por un cortocircuito tras el ingreso de agua.
"No hay materiales dentro del tanque de baterías que puedan prenderse fuego", sentenció el marino, aclarando que las piezas son de plomo y pueden derretirse, pero no generar llamas. Según su visión, el hecho de que el submarino siguiera navegando en inmersión después del reporte indica que la situación no era de incendio activo en ese momento.
Otro eje de la declaración fue la restricción que tenía el ARA San Juan para no superar los 100 metros de profundidad. Barrionuevo fue tajante: esa limitación no convertía al buque en una nave insegura ni le impedía cumplir con su tarea de vigilar la pesca ilegal. "El buque era seguro para navegar hasta esa profundidad", afirmó, recordando que las restricciones son comunes en la vida operativa de los submarinos según el mantenimiento que reciban.
También explicó que el patrullaje de pesca se realiza cerca de la superficie, por lo que la limitación de 100 metros no interfería con el objetivo de la navegación que partió desde nuestra ciudad.
Respecto a la posible acumulación de hidrógeno (una de las hipótesis de la tragedia), el testigo detalló que el sistema está diseñado para quemar ese gas de forma constante y que los márgenes de seguridad son muy estrictos para evitar explosiones.
El proceso judicial continuará el 4 de mayo. Unos días después, el miércoles 8, se realizará una inspección ocular en el ARA Santa Cruz (submarino gemelo del San Juan) para que los jueces y peritos puedan observar en vivo los tableros y válvulas que protagonizan el debate.

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