La reacción de un árbitro ante una pelea de padres: “Un grito más afuera y se van expulsados”
Agustín Celiz, árbitro amateur y creador de contenido, sancionó a los capitanes de dos equipos infantiles luego de una discusión entre adultos fuera de la cancha. La escena quedó registrada, se viralizó y reabrió el debate sobre la presión de los padres en el fútbol infantil.
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Una escena ocurrida durante un partido de fútbol infantil se viralizó en redes sociales y volvió a poner el foco sobre el comportamiento de los adultos alrededor de la cancha. Mientras padres y allegados discutían desde afuera, el árbitro Agustín Celiz decidió amonestar a los capitanes de ambos equipos para intentar frenar la situación.
El episodio ocurrió durante un encuentro de la categoría 2015, en el último partido de una jornada. En diálogo con Radio Mitre Mar del Plata, durante el programa Modo Regreso, Celiz explicó que la discusión comenzó entre el director técnico del equipo visitante y familiares y acompañantes de los chicos del conjunto local.
“Esperé a que terminara todo el suceso y, una vez que finalizó, amonesté a los capitanes porque veía que todavía se seguían confrontando y no daban pie a que continuara el juego”, relató. En el video viral puede escucharse al árbitro advertir: “Un grito más afuera y se van expulsados los dos capitanes de cada equipo”.
Lejos de tratarse de una decisión improvisada, Celiz aclaró que la medida forma parte del reglamento interno de la Liga AFO, donde dirige. “Cada vez que una persona del público se comporta de manera inadecuada se debe amonestar a los capitanes de cada equipo”, explicó.
La repercusión del video lo sorprendió e incluso, según contó, recibió consultas desde otros lugares interesados en aplicar un sistema similar. Para el árbitro, sin embargo, este tipo de situaciones está lejos de ser excepcional. “Los chicos ya lo tienen asimilado y muchas veces son ellos los que les piden a los padres que frenen, que bajen un cambio y que no insulten, porque saben que los perjudicados terminan siendo ellos”, señaló.
Celiz también puso el foco en las consecuencias que la presión de los adultos puede generar sobre los jugadores. Contó que durante la misma jornada otro chico terminó llorando por los comentarios de su padre desde afuera. “Hay nenes que pierden esa habilidad cuando se frustran. Son varias las veces que hay que frenar un partido porque un chico está llorando o frustrado”, sostuvo.
En esos casos, explicó que intenta conversar directamente con los jugadores para que puedan concentrarse nuevamente en el partido. “Parezco más una especie de psicólogo que un árbitro”, reconoció, aunque consideró que ese acompañamiento es una herramienta necesaria en las categorías infantiles.
La situación terminó sin nuevos incidentes y, una vez finalizado el encuentro, los adultos incluso conversaron con el árbitro sobre lo ocurrido. Para Celiz, precisamente allí aparece uno de los principales problemas: “Está normalizado. Esto se vive cada fin de semana en las jornadas de fútbol infantil”.
Finalmente, dejó un mensaje dirigido a las familias que acompañan a los chicos. “Que acompañen la jornada, que entiendan que hay niños que están en una etapa importantísima. Que alienten a sus hijos, que se diviertan y que los vean felices”, concluyó.
